Humedades en sótanos y garajes: qué hacer cuando no se puede excavar
Impermeabilizar por fuera siempre es mejor. El problema es que en un sótano entre medianeras, bajo la vía pública o con el vecino pegado, excavar no es una opción. Y ahí es donde se decide si el trabajo dura o no.
Un muro enterrado recibe el agua por la cara que toca el terreno. Lo ideal es frenarla ahí, en el lado positivo, antes de que entre en la estructura. Cuando eso no se puede hacer, se trabaja desde dentro, en el lado negativo, y hay que ser consciente de lo que cambia: el agua sigue empujando contra el muro con toda su presión, así que el sistema no puede limitarse a estar pegado a la superficie, tiene que formar parte del hormigón.
Este es el motivo por el que fracasan tantas reparaciones de sótano. Una pintura de caucho o un mortero impermeable convencional aplicado por dentro aguanta unas semanas y acaba desprendiéndose en forma de ampolla: la presión del agua lo despega del soporte.
Cristalización: impermeabilizar desde dentro del hormigón
La respuesta técnica al lado negativo es la impermeabilización por cristalización. Se aplica un mortero cementoso cuyos componentes activos penetran en la red capilar del hormigón y reaccionan con la humedad y la cal libre para formar cristales insolubles que colmatan los poros.
El resultado es que el impermeabilizante no es una capa sobre el muro: es el propio muro, con sus poros cerrados. Por eso resiste presión negativa sin despegarse y por eso sigue funcionando aunque se dañe la superficie, siempre que el hormigón esté sano. Además es un sistema que se reactiva si vuelve a entrar agua por una microfisura.
Para este trabajo usamos KÖSTER NB 1 Grey, una lechada de cristalización activa apta para presión negativa, y KÖSTER NB 4000 cuando hace falta una capa mineral flexible que además puentee fisuras. Puedes ver el sistema completo en impermeabilización interna de sótano.
Vías de agua activas: primero se tapona, después se impermeabiliza
Si hay un chorro o un goteo continuo, no se puede empezar por la impermeabilización general: el agua arrastraría el material antes de que fraguase. Se corta primero con un cemento de fraguado ultrarrápido, que endurece en menos de un minuto y sella la vía contra la propia presión del agua.
Una vez seco el paramento, se trata toda la superficie. Este orden, que parece obvio, es el que más se incumple en reparaciones de urgencia, y es la causa de que muchas se deshagan al primer temporal.
Inyección de cortina: crear la barrera exterior sin excavar
Hay un tercer sistema que merece la pena conocer porque resuelve casos que parecen imposibles. Consiste en perforar el muro de lado a lado e inyectar un gel o una resina que atraviesa y se expande en el terreno, formando una cortina impermeable por detrás del muro. Es, en la práctica, una impermeabilización exterior hecha desde dentro.
Se usa cuando el muro es de fábrica antigua, cuando hay agua en movimiento por trasdós o cuando el paramento interior no puede recibir tratamiento. Tienes el detalle en impermeabilización externa de sótano con inyección de cortina.
Cristalización interior
Para muros y soleras de hormigón sanos con humedad difusa o presión negativa moderada. Económica y duradera.
Caso habitualTaponado rápido
Para vías de agua activas, juntas que manan y pasos de tubo. Siempre como paso previo.
UrgenciaInyección de cortina
Para fábricas antiguas, agua en trasdós o cuando el interior no admite tratamiento.
Casos difícilesEl encuentro muro-solera, el punto que casi siempre falla
En la mayoría de sótanos con humedad, el agua no entra por el centro del muro: entra por la junta entre el muro y la solera. Es una junta fría, de trabajo, y concentra buena parte del recorrido de agua. Tratarla con una media caña de mortero estructural y sellarla específicamente antes de impermeabilizar el paño es lo que diferencia un trabajo que aguanta de uno que vuelve a manchar por el rodapié.
Lo mismo aplica a los pasos de tuberías y a las arquetas: son puntos singulares y necesitan su propio sellado, no basta con pasar el mortero por encima.
Qué esperar de un sótano reparado por dentro
Bien ejecutado, el sótano deja de manchar y se puede volver a usar y a pintar. Lo que no se debe prometer es un sótano con el mismo comportamiento higrotérmico que una planta sobre rasante: seguirá siendo un espacio enterrado, con más humedad relativa, y agradecerá ventilación.
Si el uso previsto es vivienda, trastero con material sensible o local comercial, conviene contarlo antes de definir el sistema, porque cambia el nivel de exigencia y a veces el acabado.
Preguntas rápidas
Sí, siempre que se use un sistema pensado para presión negativa, como la cristalización, y se traten los puntos singulares. Las pinturas de caucho y los morteros impermeables convencionales acaban ampollándose porque el agua los despega del soporte.
Taponarla primero con un cemento de fraguado ultrarrápido, que endurece en menos de un minuto incluso contra presión de agua, y solo después tratar el conjunto del paramento. Al revés, el agua arrastra el material antes de que fragüe.
Necesita un soporte cementoso con cal libre para reaccionar: hormigón y mortero, sí. Sobre ladrillo antiguo, piedra o yeso hay que valorar otra solución, normalmente una capa mineral flexible o una inyección de cortina.
Se trabaja por zonas y no suele hacer falta vaciarlo entero, pero sí liberar el perímetro y dar acceso al encuentro entre muro y solera, que es donde se concentra la mayor parte de la reparación.
¿Sótano o garaje con humedad y sin posibilidad de excavar?
Analizamos el caso y te proponemos el sistema por el interior que corresponde, con productos y rendimientos.
